Bonitas palabras de una ex alumna que ahora es vegana

Nos alegra saber que algo queda en nuestros alumnos y alumnas más allá de letras y números.

Compartimos la carta que envía Alba, ex alumna del IES Miguel Catalán de Zaragoza : )

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Alba GordoHan pasado ¿Cuántos? 4 años. Todavía recuerdo el momento en el que le dije a mi familia que no quería comer más animales. Acababa de cumplir 16 años y según mi madre tenía un lavado de cerebro tremendo. En mi casa nadie me apoyó, bueno en realidad Lucrecio fue un apoyo muy grande. Mi madre me llamaría loca por esto, pero sí, en mi casa me apoyó el perro. Mi amor hacia él y los ojos con los que lo miro me daban fuerza. Al igual que podía ponerme en el lugar de un perro podía hacerlo con el animal muerto que tenía en el plato. En ese momento la comida paso a ser un cadáver; un cerdo, una vaca, un conejo, una oveja, una gallina, peces… asesinados para el disfrute humano. Yo ya no podía disfrutar de un plato tan macabro.

Con el paso del tiempo he ido entendiendo muchas cosas, voy intuyendo como funciona este puto engranaje opresivo en el que andamos metidas desde hace milenios, civilización lo llaman. El veganismo fue el comienzo, la primera bomba que estalló en mí, me llevo de lleno a la raíz de mucha basura que acabó siendo todo un vertedero. Y fui tejiendo redes, me empecé a interesar por el feminismo, el anarquismo, el transfeminismo, el lesbianismo político,…herramientas que incorporadas en mi cuerpo lo liberan. Seguir Leyendo →

¿Deben ser los niñ@s quienes decidan su alimentación?

Hace unos días, una madre comprometida con los derechos animales en su muro de Facebook respondía a una publicación que decía “Los padres veganos imponen su dieta a sus hijos, no como el resto, que hacen una asamblea … para hacer el menú”

familias veganas

En su respuesta, esta madre defendía que no había que empujar a los niños hacia el veganismo, sino que esa era una decisión que debía tomar el menor. La familia, debía dejar por tanto libertad para consumir cualquier producto de origen animal. La labor de la familia era dar ejemplo evitando el consumo de estos productos.

Esta apelación a la libertad y los derechos del menor, en principio debería ser bien acogida, pero hay algunas objeciones que pueden plantearse.

En primer lugar podemos preguntar a quien sostiene esta postura frente al maltrato animal, si la mantiene también para el maltrato de quienes pertenecen a su propia especie. Supongamos que ve a su hijo en la guardería pegar a otro niño. ¿Frenará la acción de inmediato o dejará que continúe con esa actitud libremente hasta que por observación del entorno se dé cuenta de que lo que está haciendo está mal?

Supongamos que el niño decide que se va a alimentar únicamente de caramelos, golosinas y pizza, ¿mantendrá esta madre que su hijo debe ser libre de tomar sus propias decisiones y que debe aprender por observación o impondrá su criterio al menor? Cuando la víctima de un acto libre es el propio hijo, las familias muestran menos tendencia a hacer declaraciones “por la libertad infantil”, que cuando es un animal.

En segundo lugar, es habitual y comprensible que las familias prioricen los intereses de sus hijos frente al resto (especialmente si no son humanos), aunque los intereses de sus hijos sean poco trascendentales (comer un plato que les gusta más que otro) y los de los animales sean vitales (no morir). Por eso es normal que hablen de la libertad de los niños, algo que suele ser bien acogido por la sociedad. Pero desde el movimiento de derechos animales debemos tratar de proteger los derechos de la víctima y no de quién se beneficia de la explotación.

En tercer lugar, esa libertad implica que los niños -desde las primeras etapas del desarrollo- son capaces de decidir y por tanto son responsables de sus actos. Sin embargo eso no es así. Si un niño agrede a otro frente a sus padres y éstos no lo impiden, los responsables son los padres. Si un niño agrede a un animal, los responsables siguen siendo los padres. No es justo que éstos deriven al menor su responsabilidad y menos, disfrazándola como acto de reconocimiento de derechos.

Entrevista a Antonio Mérida, un maestro con valores.

Antonio Mérida es uno de los maestros que preparó la actividad “A Trompeta no le gusta el circo” con alumnos y alumnas de Infantil del CEIP Juan XXIII, en Marchena.

Los más pequeños crearon un circo, divertido, sin animales y con un mensaje de respeto y solidaridad más allá de nuestra especie.

Antonio 1

-¿Cómo se propuso esta actividad en el centro para lograr tanto apoyo? 

Nuestro centro es pionero en Andalucía en la Red Internacional de Ecoescuelas (www.ecoescuelajuanxxiii.weebly.com) lo que facilita la inclusión de contenidos y actividades relacionadas con la educación ambiental en el currículo en todas las etapas educativas.

Por ello es muy frecuente tratar en nuestros eventos temas relacionados con esta temática. En los últimos años, el tema del agua, los incendios forestales, la contaminación del mar, los desahucios, la importancia de las abejas,… han estado presentes en distintos actos.

¿Fue importante el papel de las familias?

En la realización de estas actividades, las familias juegan un papel fundamental y son muchas las que se implican en un alto grado de compromiso. Desde el primer momento participan en el diseño y realización de decorados y atuendos, en la representación, en conseguir los materiales necesarios,… y todo ello bajo la premisa de intentar reutilizar materiales, utilizar los fácilmente reciclables y comprar lo menos posible.

Antonio 2

– ¿Les gustó a los niños la actividad? Seguir Leyendo →

El desarrollo moral más temprano: “porque me gusta”

Es habitual ver cómo los bebés lloran y patalean si no se les proporciona lo que quieren. Puede ser el objeto más sencillo, un chupete, una pelota, etc. Su desarrollo no les permite reflexionar sobre las consecuencias que en otros puede tener hacerse con dicho objeto; quizá esa pelota sea de otro bebé.

La primera fase de la educación ética es aquella en la que la familia trata de hacer ver al bebé que no puede hacer o tener todo lo que le gusta. Aquellos niños/as a los que les cuesta comprender las consecuencias de sus acciones tenderán a presentar problemas sociales más o menos relevantes; utilizarán la fuerza para quitar a sus compañeros los juguetes que le gustan, etc.

Tendemos a asumir que esa educación en valores se supera en los periodos de Infantil o Primaria, pero quedan reflejos de esa visión egoísta mucho tiempo después, como queda patente en muchos adultos cuando se habla de temas como la tauromaquia: “quiero que continúe porque me gusta” o “si no te gusta, no vayas, pero a mí me debes respetar, porque me gusta”. En ningún momento analizan las consecuencias que sus gustos tienen en el animal, el único criterio relevante parece ser el de los gustos.

Estas actitudes no se limitan al maltrato animal, los agresores sexuales atacan a sus víctimas “porque les gusta” Cuando hay una parte relativamente importante de la sociedad adulta que sigue comportándose  sin valorar el daño que causan, algo tiene que mejorar nuestro sistema educativo.

Diego Jiménez

La empatía en animales

Una de las conclusiones alcanzadas en el artículo La empatía en niñ@s era: “Una buena forma de que los alumnos entiendan qué es la empatía, que actúen de forma ética y que extiendan la empatía hacia todo aquel que puede sentir es hablando de la empatía de los animales, contando anécdotas de animales que tratan de ayudar a otros, o mostrando vídeos de Interment donde se ven animales rescatando a otros.”

Podemos contar, por ejemplo, una historia sucedida en las costas de Florida en 1954. Para capturar a un grupo de delfines se les lanzó un cartucho de dinamita. Cuando una víctima subió herida a la superficie, otras dos acudieron a ayudarla (1)

Frans de Waal cuenta además la siguiente anécdota:

“(…) Los arrendajos machos cortejan a sus parejas ofreciéndoles deliciosos bocados. arrendajo-comunPresuponiendo que a todo macho le gusta impresionar, los experimentadores les ofrecieron dos bocados a escoger: orugas de polilla de la cera y gusanos de la harina. Pero antes de dejar que el macho alimentara a su pareja, ellos la alimentaban primero con uno de esos dos bocados. Al ver esto, el macho cambiaba de su elección. Si su pareja acababa de comerse un puñado de orugas de polilla, él elegía gusanos de la harina para ella y viceversa. (…) Así pues, los arrendajos también parecen ser capaces de atribuir preferencias a otros, adoptando el punto de vista ajeno.”

Con estos ejemplos, no se pretende afirmar que los demás animales tienen las mismas capacidades empáticas que los humanos. Cada uno de nosotros somos diferentes, además hay variaciones en edades, en sexos y en especies. Así, por ejemplo las personas con síndrome Asperger tienen dificultades empáticas, por ello -al igual que ocurre en la infancia- no les podemos exigir la misma responsabilidad ante sus actos que una persona adulta que sí posee esa capacidad desarrollada.

Dentro de los demás animales, también hay grandes diferencias en la capacidad empática. En un estudio realizado con monos capuchinos, se comprobó que dos monos situados frente al otro,no tenían problemas en hacer una determinada tarea si ambos recibían la misma recompensa. Pero si uno recibía un premio más apetitoso, el otro mostraba claros signos de enfado, lo que demuestra un cierto grado de concepción de la justicia. Este estudio se llevó más lejos con chimpancés y se comprobó cómo algunos de ellos protestaban incluso cuando la injusticia les era favorable, algo que demuestra no sólo que saben lo que está bien, si no que además pueden ser solidarios.

1.- De Waal, F. 2016. ¿Tenemos suficiente inteligencia para entender la inteligencia de los animales?. Tusquets. Barcelona.

 

 

La empatía en niñ@s

Se considera que el primer reflejo de la empatía temprana se da cuando un bebé responde con un lloro al llanto de otro bebé próximo. Este hecho es más frecuente en niñas que en niños y la mayor capacidad empática en el sexo femenino tiende a mantenerse en todas las edades (1).

La capacidad de empatizar supone ser capaces de ponernos en el lugar del otro y evaluar cómo afectan nuestras acciones en terceras personas. Si a pesar de ser empáticos, actuamos exclusivamente en función de nuestros beneficios, seremos egoístas o “malas personas “. De hecho, algunas prácticas detestables, como la tortura están basadas en una alta capacidad de conocer cómo se siente el otro, es eso lo que les hace llevarla acabo y lo que les define a quienes las hacen. Unas prácticas cuyas víctimas no se limitan a nuestra especie y que suponen un mal ejemplo para las futuras generaciones.

Las personas altruistas, también se basan en la empatía a la hora de ayudar a los demás. Son capaces de ponerse en el lugar del otro y actúan como consideran que deben actuar sin motivaciones exclusivamente personales.

Si queremos contribuir al desarrollo del respeto de los más jóvenes debemos incorporar también la empatía hacia los animales. Además, debemos tener en cuenta que los estudios indican una menor capacidad empática en el sexo masculino que en el femenino. Algo que debería ser contrarrestado por parte de nuestro sistema educativo y no reforzado como ocurre (2).

Una buena forma de que los alumnos entiendan qué es la empatía, que actúen de forma ética y que extiendan la empatía hacia todo aquel que puede sentir es hablando de la empatía de los animales, contando anécdotas de animales que tratan de ayudar a otros, o mostrando vídeos de Interment donde se ven animales rescatando a otros.

Es un papel de todo docente ayudar a sus alumnos a comprender que sus acciones pueden beneficiar o perjudicar a los demás y que debemos actuar de la forma correcta.

  1. De Wall, F. 2005. Our inner Ape. The best and worst of Human nature. Granta Books. Londres
  2. Newson, J. 2015. The mask you live in.

El Circo Alameda se convirtió en Marchena en un espectáculo de alegría y arte, un circo sin animales

Fuente

 

alameda 1

Fantástica puesta en escena de los alumnos y alumnas de Infantil del CEIP Juan XXIII de la historia del elefante Trompeta, al que el payaso Espagueti ayuda a escapar del circo donde era maltratado. Tras varias peripecias, el director prometió que nunca más tendría animales en su circo y se lo haría saber a la alcaldesa para que prohibiera los circos con animales en nuestro pueblo. La entrega de orlas al alumnado de 6º y los distintos números musicales dieron color a esta fiesta fin de curso.

Marchena 2

Tanto fue el interés que despertó la puesta en escena de la historia de Trompeta y Espagueti, que incluso una representante de Infocircos, organización que trabaja para educar a la sociedad de la problemática de los animales salvajes en los circos, se desplazó desde Madrid para asistir a su representación. Marta Merchán quedó maravillada con la extraordinaria actuación de los pequeños y pequeñas que hicieron las delicias de todos los presentes, y aseguró que “si todos los colegios hicieran esto, no haría falta que existiera Infocircos”. Lo que sí quedó patente es que a los niños y niñas del Juan XXIII no les gusta ver animales en los circos.

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Un grupo de familias veganas responde a una noticia falsa sobre alimentación vegana en niños.

A raíz dela noticia que se ha difundido en varios medios de comunicación españoles donde una niña ‘supuestamente’ criada con una dieta vegana ha acabado en la UCI; las familias veganas del grupo de Facebook de BLW – Vegano / Vegetariano / Others; queremos expresar:
• El veganismo no es una dieta. Es una pauta alimentaria y un modo de vida, que sigue una serie de convicciones a nivel nutricional, ético, medio ambiental o religioso.
• Por seguir una pauta alimentaria vegana no acaba una persona en urgencias. Por seguir una pauta alimentaria (CUALQUIERA) sin unos conocimientos ni un asesoramiento profesional correcto: SÍ.
• Haría falta prestar más atención a la alimentación infantil en España, y no solo a esas familias que llevan pautas alimentarias diferentes. Ya que normalmente, son familias más informadas sobre alimentación.
• Que la asociación de pediatría se actualice, e incluya diferente opciones alimentarias para la diversidad de las familias. Y a poder ser, que sepan recomendar profesionales en nutrición si ellos no están formados específicamente.

Pero sobretodo, veracidad en las informaciones y respeto hacia las familias.
Administración del grupo, donde se incluyen más de 2806 familias interesadas en estas pautas.